sábado, 30 de noviembre de 2019

PEDRO MOLINA Y LA CÁTEDRA DE ESTUDIOS CAMPESINOS

Pocas veces en la historia de los pueblos se cosecha, en un corto periodo de tiempo, un bagaje tan rico como el recorrido humano y social realizado por Pedro Molina; pasó del arado romano con la vaca hasta al tractor, supo mantener el campo labrado, manteniendo una de las explotaciones ganaderas más significativas de Tenerife, con más de cuarenta vacas, alimentadas con forrajes de la tierra en una empresa familiar, sosteniendo tertulias, reuniones sobre temas económicos, política agraria, régimen de abastecimiento de las islas, debates universitarios sobre economía medioambiental, contribuyendo a la creación y gestión de la Asociación de ganaderos de Tenerife (AGATE) y la Cooperativa La Candelaria, con un papel importante en la actividad agroganadera.

Fábrica de piensos, quesería, mataderos etc.., la vaca basta que hoy mantenemos en Canarias no la podemos entender sin Pedro Molina; las romerías y una valoración de la misma en el mundo lúdico, que ahora valoramos ante los problemas que supone la genética y la debilitación de especies, y ante crisis en la salud de las vacas manantial, que producen hasta doce o quince mil litros de leche al año con productos de farmacia, mantenidas, en muchos casos, a costa del debilitamiento de los propios animales.

Pedro fue una autoridad en los cultivos: conocía las semillas de la tierra, época de siembra, condiciones de suelo, temporada de siembra, variedad de semilla, maíz (millo para el Rodeo o para Guamasa) trigo barbilla o colorado, suelo de temporada de siembra.

Pedro Molina, con perfil propio ante un marco internacional y técnico, con excedentes agrarios, montañas de mantequilla y leche en polvo. En Canarias, turismo y sueños urbanos consumistas, desahucio de explotaciones ganaderas; ahora, alimentos baratos de aluvión, en una realidad apoyada en importar supuesto mundo productivo, con máquinas sin campesinos y demanda ilimitada de suelo para carreteras, coches, urbanismos, nuevas vías...

Pedro en la defensa del suelo rústico, desde montaña del aire a la segunda autopista detrás del aeropuerto o La Vía de Ronda junto a la Mesa Mota; apostando por el suelo para cultivar, frente al suelo para urbanizar, y defendiendo la producción local. Aquí mantuvo una dura lucha, al igual que la que realizo ante el REA (Régimen especial de abastecimiento).

Sembrar campesinos: los jóvenes y el deporte; en este plano creó una organización de jóvenes en el arrastre, como manera de acercar la juventud a la ganadería ante la separación que tiene la escuela y los centros de formación profesional con el campo. Pedro Molina hoy, la lectura que podemos hacer es la enorme capacidad que mantuvo en una época que soñaba que el campo era el pasado, que no necesitábamos ni campo ni campesinos, que lo ideal en Canarias era cuidar el turismo y el monte en una vida contemplativa, sin sacho, ni campesinos, ni vacas. Ahora sabemos, cuando los incendios barren pueblos, que en lugares como California no hay pastores, ni labor ambiental, que los excedentes de alimentos tienen problemas serios para la salud y que el cambio climático y la huella de carbono presentan la necesidad de producir aquí y ahora. O que la importación de más de un millón de kilos diarios de alimentos no es recomendable.

Que la pituitaria de los canarios tiene que entender que en Holanda viven más de doce millones de vacas y cerdos en 45.000 km2. Sin embargo, como es posible que en Canarias, con las, únicamente, 40.000 vacas que tenemos, las tengamos en situación llamada “alegal”, un hecho motivado porque las leyes han sido hechas para las ciudades y no para los espacios rurales; seguramente porque, como decía Pedro Molina, a las vacas no se les ha dado cédula de habitabilidad porque no votan.

A la sequía pluviométrica se une una sequía cultural, que parece que empezamos a corregir, con la Catedra Pedro Molina. Gracias a los responsables universitarios por incorporar la sabiduría campesina a dicha institución; gracias a Pedro tenemos un mejor autoabastecimiento, con una menor dependencia del exterior, un paisaje más humanizado y, sobretodo, una mayor autoestima, algo básico en esto que llaman globalización, en un momento en el que, con nuevos retos como el cambio climático, se debe reconocer el papel clave del campesino; y por último, gracias a Nena y Pedrito, apoyo incondicional de Pedro, que atesoran su legado.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Agua en La Palma: algo más que sueños y lamentos

Vemos con preocupación la separación entre naturaleza y sociedad. En ocasiones los pueblos esconden su cultura, como comunidad acomplejada de su ayer y, en consecuencia, del presente y el mañana.

La Palma vive con espejismo, olvidando el ayer y soñando con un futuro sin campo, ni campesinos, es más, asumiendo que la única isla sin desaladoras de agua de mar, el progreso está en las “máquinas milagrosas” por ello ignoramos el uso razonable de los recursos.

Debemos saber que entre 1940 y 2019, La Palma ha multiplicado por ocho las tierras regadas, significando un 20% de las aguas no industriales de Canarias, gracias a la construcción de unos 450 km de pozos y galerías, con una infraestructura hidráulica importante, que incluye presas, canales e instalaciones de riego, entre otras. Valgan como referencia los estanques construidos entre 1947-1967, aportando el Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario (IRIDA) en aquel periodo, solo para estas infraestructuras, más 900 millones de pesetas, lo que supuso incrementar la capacidad en algo más de cuatro millones de pipas mayoritariamente en el valle, “valle de los espejos” Tijarafe y Barlovento.

Algunas de estas instalaciones hoy se han convertido, en muchos casos, en garajes o cuartos de aperos, espejismo de abundancia de agua; valga como referencia los consumos urbanos en los núcleos con más población: Los Llanos-Tazacorte-Santa Cruz de la Palma- aeropuerto – Breñas – supera los diez millones de pipas – agua de calidad que no reutilizamos – mientras regamos con agua de pozos con conductividad que arruina suelos y cultivo. Que decir de las pérdidas de la red urbana o, como ocurre este año, con cuatro gotas que han caído en el este de la isla, las galerías bajas, el no aprovechar el agua al dejar de regar, desperdiciando recursos como los generados en la galería de Los Loros. El desprendimiento de una ladera hace que perdamos más de 60 pipas/hora en el último año, cosa no entendible en la generación que hicimos las galerías y las sorribas en La Palma, ahora mirando para el Consejo Insular y que “papá y mamá” administración resuelva.

Hacemos fiestas y lamentos como comunidad, devaluamos el campo y los campesinos por otra parte; la administración ignora o burocratiza las cosas, una cultura de encuentro, de valoración del esfuerzo, de reconocimiento, de dignificación de campo y naturaleza. Hemos de cortar con falsos tópicos que devalúan el trabajo y el esfuerzo, ¿Cómo podemos entender que tengamos una obra de limpieza de una galería ya que los escombros no permiten que se viertan en su puerta, por supuesto planteamientos ambientales, como escombros o vertederos autorizados? ¿Qué decir de las perdidas en la red urbana, que derrochan gran parte del agua con instalaciones en malas condiciones?.

Romper con los sueños de abundancia y derroche, ya que el agua es un problema de todo el planeta. Si bien es verdad que el agua en La Palma está mejor distribuida ahora que hace cincuenta años, tanto en el plano social, como geográfico, otra cultura del agua en la escuela y en la sociedad es necesario, en la que se entienda que los problemas actuales no son solo de sequía física. Son también de sequía cultural y de compromiso socio ambiental. Hemos de plantear que los problemas no se resuelven vía precios; menos agua, más cara, no es un producto de mercado, es un bien básico que hemos de cuidar.

Tenemos menos agua, porque llueve menos, y los cultivos demandan más riego. La demanda urbana y la reutilización es algo básico que no hemos resuelto, sólo las aguas urbanas superan los cinco millones de m3/año.

Demandamos más coordinación entre las comunidades de agua de riego y la administración insular, con transparencia y para el interés público y las comunidades. Lo que se ha hecho con los estanques construidos con parte de dichos recursos son un ejemplo de lo que no debemos hacer, son parte de la cultura del derroche de los últimos años. No es un problema de más recursos, hemos de plantear un mejor uso de los mismos.

viernes, 15 de noviembre de 2019

DE LA ISLA DE TERUEL A LA ISLA DEL HIERRO

El día diez nace oficialmente la isla de Teruel. Porque islas no son sólo territorios aislados rodeados de agua, -como nos dice la geografía-, la insularidad, el olvido y la marginación hace islas rodeadas de algo que no es mar. El campo, en muchos casos se crean islas, ya que el modelo establecido es urbano, el supuesto progreso no mira para el campo, degrada la vida rural, tanto en el plano cultural, como económico. Ahora hablamos de autoabastecimiento, de economía circular de kilómetro 0, etc., mientras el modelo de “progreso” nos amontona en ciudades, los huérfanos de campos vacíos, son islas, rodeadas de opulencia e insolidaridad, dentro de poco nacerán archipiélagos en los continentes, incluso en Canarias, tras la Graciosa descubriremos nuestras islas interiores, hijas de la insolidaridad y del espejismo urbano industrial al “este del edén”. Los otros roban (Cataluña), nos rompen, nos quitan el trabajo y degradan la cultura (VOX).

El Hierro navega en el mar de la insularidad, es un modelo urbano consumista que no es nada solidario en el plano social y ambiental, ni con los herreños, ni con los campesinos.

El Hierro, un encuentro con jóvenes “sin móviles”

El sábado pasado hubo un encuentro con jóvenes en un acto de “Lava Circular”, el cual me sorprendió, tanto por la participación (entorno a un centenar), como por las manifestaciones en un coloquio, amplio de planteamientos, sobre el mundo rural, la naturaleza, la agricultura tradicional, los usos del suelo y el agua.

Entramos en los cultivos tradicionales en el Hierro, los frutales de pastoreo, la mudada, la limpieza del campo para mantener el ganado con plantas propias, lechugones, calcosas, la estrecha relación del ganado en parcelas para abonar los campos ante la tardía entrada de abono químico, para posterior siembra de papas, trigo y otros cereales y leguminosas, las goronas para proteger las higueras en zonas de pastoreo suelta, etc. También, los problemas del agua, la carencia de manantiales, hasta el primer pozo “Agua Nueva” y los problemas de los cultivos de tomates y caña dulce ante el aislamiento- Puerto La Estaca años 50- la emigración a Venezuela en la época de Rómulo Gallegos y posterior con Pérez Jiménez en “la celda” del Trompillo.

¿Es espejismo o hay un cambio cultural en nuestra sociedad? Lo que encontré el día 9 en Las Cancelitas es una juventud crítica, preocupada por temas ambientales-sociales, donde la situación del campo y los alimentos les preocupa, campo y salud tienen las antenas abiertas al entorno. El comportamiento me sorprendió, hace más de veinte años que no había encontrado unos “parroquianos” de este nivel que alargaron las intervenciones, sin comer y donde no oímos sonar el móvil, con gran interés en beber en las fuentes de la tierra, olvidándose de las demandas del estómago para hablar de los cultivos tradicionales, de la aridez del viento, de la rotación de cultivos, de los medios y frutales locales, de la cultura de ayer como algo del mañana.

No olvidemos que los temas ambientales tienen interés en El Hierro, no sólo por el camino recorrido en el cambio energético y los recursos naturales, sino también porque es la segunda isla en tierra cultivada por habitante en Canarias, es decir, más de 400 m2 (media mundial: 2000 m2/habitante).

Hagamos más por acercar los servicios y la calidad de vida a los campesinos, dignifiquemos el mundo rural, la geografía hace islas, pero los hombres crean barreras, muros y mares que aíslan. Hay mares construidos con papel, con insolidaridad (La España vacía). A las islas marinas en muchos casos el aislamiento no lo produce el mar, es también económico- cultural. En este plano encontramos a Lava Circular, dignificando un territorio insular y unas instalaciones infrautilizadas (Las Cancelitas), muchas gracias por la invitación, y sobre todo enhorabuena a “los indígenas” alumnos del sábado pasado, por el trato de cariño y respeto que me dieron.

El barbecho, la siembra y la cosecha no depende sólo del tiempo, tiene mucho aporte del agricultor y su cultura, cuidemos las buenas prácticas y los conocimientos de los labradores.

Enhorabuena al diputado y senador de la isla de Teruel.

viernes, 8 de noviembre de 2019

EL HIERRO: AGRICULTURA Y CULTURA

La agricultura es una actividad clave en el progreso de los pueblos, actividad que ha permitido pasar del nomadismo a la vida sedentaria. En el caso de El Hierro, su evolución ha consistido en sobrevivir con lo que produce la propia isla, aprovechando sus pocos recursos, ya que sus suelos son pobres, carece de manantiales añadido a una pluviometría muy irregular, y finalmente su aislamiento.

Pese a ello, los habitantes de esta isla han sabido gestionar el territorio y la cultura con una gran sabiduría, administrando los recursos y las actividades humanas de manera equilibrada. Existe, desde décadas, un equilibrio entre el mantenimiento del monte y las demandas de los vecinos (leña, aperos, forraje), entre las tierras para cultivar y las zonas protegidas.

Las relaciones con el exterior, en el Hierro, han tenido siempre una gran importancia, bien por el comercio de productos isleños, - higos pasados, almendras, ganadería-, bien por la necesidad de emigración ante las carencias locales. Valga como referencia las viviendas con techo de colmo, ante la carencia de arcillas para fabricar tejas.

Los gestores del monte y los campesinos herreños.

En época de miseria y ordeno y mando, SEPRONA e ICONA instauraron una cultura con planteamientos conservacionistas, en la que los ganaderos eran considerados como enemigos de la naturaleza. Sin embargo, el responsable insular de este organismo, D. Zósimo Hernández, se pone de acuerdo con los campesinos, en un pacto no escrito con sus demandas diarias, para cortar un palo, para cortar el timón del arado, de tal manera que lo que ocurre en el resto del Archipiélago con medios represivos contra los campesinos, aquí tuvo una lectura más humanizada, y en consecuencia tuvo menos incendios, y el monte se mantuvo mejor.

La isla y el cambio climático

Desde El Hierro hasta California, cada día se plantea la actividad agraria como una manera, no sólo de alimentarnos, sino de contaminar menos. Lo que ahora llamamos Kilómetro 0, que en Canarias significa dejar de importar 50 camiones frigoríficos de alimentos al día, es decir, 400 millones de kilos de alimentos.

Tenemos campos ociosos mientras se traen alimentos de fuera, generando huella de carbono, cuando cada día se plantea que la tenemos que reducir, debido a los problemas que genera la emisión a la atmosfera de los algo más de 100 millones de barriles mundiales de petróleo diario y otros combustibles contaminantes.

Lo que hemos visto estos días en California ante el avance del fuego, pone en duda la eficiencia de una cultura basada en máquinas y en el maltrato por los usos del ayer, de los pastores. Es decir, ¿cuántas pérdidas se habrían evitado si en California se hubiera hecho prevención?, como retirar árboles muertos de los entornos de las viviendas, y propiciar una actividad pastoril que mantenga limpias las proximidades de las zonas pobladas, con planteamientos de interés colectivo ante el individualismo imperante.

El Hierro es una isla vivible, a la que no le faltan elementos de identidad que valoren en positivo lo pequeño, lo local, dignificando una historia que ha cuidado los recursos escasos. Veamos las diapositivas de El Hierro hace 30 años, en las que calcosas, higueras y otros frutales han optimizado unos recursos muy limitados.

Ahora que hablamos mucho de cambio climático y kilómetro 0, hemos de mirar con orgullo y cariño lo que se ha hecho bien, aunque tengamos obras poco afortunadas, como la realizada en La Dehesa, con sorribas que deterioraron los suelos, o el canal al Verodal. Sin embargo, la Gorona del Viento y las obras hidráulicas, la Cooperativa y los nuevos cultivos, han sido cuestiones positivas.

Estos días se desarrollarán unas charlas promovidas por la juventud “Lava Circular” (Valverde 09/11/2019). Desde aquí mi enhorabuena por cuidar la cultura local, dignificando el ayer, que también es mañana.

La lectura que podemos hacer sobre El Hierro y su gente, es la de una revalorización de un ayer, gestionando la naturaleza y las actividades humanas (cocina, folklore, deporte y naturaleza) de manera equilibrada. En una palabra, armonización, del ayer y del hoy, de Valentina a los bailadores, de los vinos de calidad y los higos pasados a las fiestas y la lucha canaria.

Gracias, gracias.

viernes, 1 de noviembre de 2019

SIROCO Y VIENTO DEL DIABLO

Estos días los medios de comunicación nos presentan algo de no fácil explicación: En el país con más tecnología y recursos del planeta el fuego se pasea, destruye instalaciones, corta autopistas, deja sin luz a millones de personas, hace tropezar varias veces en la misma piedra, ya que se ha repetido en los últimos años.

Aquí y ahora, es bueno que veamos lo que ocurre en California, ya que se producen muchos aspectos similares en Canarias: población urbana y dispersa, régimen de vientos secos, veranos largos, entornos cubiertos de vegetación con apenas intervención humana, pastos sin limpiar, árboles entorno a las viviendas, cultura urbanita, etc. Si bien, en California tienen una gran actividad agro industrial, que en este caso se ha quemado en el norte del Estado, sobre todo viñas y bodegas.

En el régimen de vientos de Canarias, el fuego se propaga con viento de este-sureste, el “Siroco” que llamamos calima, con polvo en suspensión, seco y cálido, superando los tres treinta: velocidad del viento más de 30 kilómetros/hora, humedad inferior al 30% y temperatura superior a los 30º. Esta situación es superada en California, en la que los vientos han alcanzado los 100 km/hora, vientos de ladera del nordeste o vientos del “diablo”.

Debemos aprender de los errores, en primer lugar, parece razonable que la población en el medio rural, requiere actividades agroforestales, es decir retirada de leñas y pastos, veranos sin combustibles, en las zonas pobladas, lo que ahora llamamos prevención.

En California, lo que llaman “mejores bomberos del mundo” no han podido con el fuego. Aunque han tenido operando miles de bomberos y cientos de medios aéreos, se habían quemado en una semana más de 30.000 Has., calcinando miles de viviendas, en las que han aprendido de los años anteriores la retirada de población, ya que el 2017 y 2018 se quemaron más de 100 personas, este año afortunadamente no lamentamos pérdidas humanas. Sean estas líneas de reflexión de un territorio con pocos medios en el que hemos tenido una cultura de gran sabiduría, que ha permitido gestionar el medio ambiente en un equilibrio precario, ya que la demanda de la población, -monte, leña, carbón, ramas para el ganado-, ha mantenido una gestión que armoniza hombre y naturaleza, y algo más de ciento veinte mil hectáreas forestales que tenemos en Canarias.

Hemos de mandar una población que haga silvicultura, que haga prevención. Estamos en tiempo para hablar y plantear que los montes como los tenemos son un peligro, ya que numerosos núcleos de población están rodeados de combustible, como ocurrió en Gran Canaria.

Aquí y ahora, estamos hablando de nuevos estudios sobre el cambio climático, de nuevas leyes, las cuales no se pueden aplicar porque carecen de presupuestos, de equipos con recursos, de cuadrillas y de campesinos que retiren combustible, y de campesinos que retiren combustible, una política forestal que aprende de tiempos pretéritos etc..,

Si al país de Arnold Schwarzenegger, se le quema la mansión desalojando Hollywood (Paramount y otras referencias de poder), millones de personas sin luz (estado de emergencia), qué puede ocurrir en San Francisco de La Montañeta, en el Roque del Faro, en Fontanales, en la Culata, etc.

El mundo de las ideas, y del compromiso ambiental y social, tenemos que mirar con lupa lo que ocurre ahora en California ya que no es una casualidad, es el fracaso de la gestión del mundo natural con diseñadores de máquinas, ignorantes de la naturaleza y sus leyes. Es un espectáculo, ver al tres veces campeón de la NBA (Lebron James), huyendo del fuego con su perro, porque el fuego quema su mansión, ya que los “mejores bomberos del mundo” no han podido apagarlo etc.., quedó a la misma altura que unos vecinos de Tamargada o Fuente de la Vega- Moya “Cosas veredes Sancho”

viernes, 25 de octubre de 2019

LOS MONTES: VACACIONES DE LOS PIRÓMANOS Y LA SUERTE

En una lectura del año forestal, las lloviznas de estos días nos permiten comentar los principales acontecimientos. Y la noticia es sin lugar a duda, que no hemos tenido fuego. Enhorabuena para los responsables de medioambiente, y en particular a los vecinos del interior de las islas no quemadas, ya que Gran Canaria ha tenido menos suerte.

Leamos algunos datos. Tenemos en Tenerife más de 50.000 Has forestales, es decir, de las algo más de 200.000 Has de superficie total de la isla, tenemos próximo al 25% cubiertas de árboles, con una superficie amplia que antaño tuvo cultivos o fue zona de pastos, hoy ocupada por monte y por maleza (combustible para el fuego). No olvidemos, que la superficie cultivada no alcanza las 18.000 Has. Cuando “éramos pobres” se labraban más de 60.000 Has y los montes estaban barridos como el patio de la casa.

Sean estas líneas de homenaje a D. Francisco Delgado Acosta, que nos ha dejado estos días, -el más sentido pésame a su familia-. Hombre comprometido con el monte, gran conocedor de la tierra, en algún momento fue a buscar pinocha a El Hierro, con un motovelero en los años 60, ya que en Tenerife no había un barranco que barrer. Los empaquetados de plátanos demandaban pinocha y no había donde conseguir una paca.

Francisco implicó también a la familia en el trabajo forestal, siendo hoy de las pocas empresas que limpia nuestros montes. No olvidemos que hoy tenemos menos de 100 trabajadores dedicados a la retirada de pinocha en Tenerife, mientras que en la época de Francisco teníamos miles de campesinos que abonaban los campos con pinocha, pero, sobre todo, hacían estiércol, con una importante cabaña ganadera, en pocas palabras, había un equilibrio monte-campesinos. La agricultura y la ganadería eran parte del medioambiente. Ahora nos hemos quedado con unas pírricas brigadas forestales para gestionar el monte y todas las actividades en los espacios protegidos.

Las cuatro gotas que han caído (20 litros/ m2) nos permiten escribir estas líneas de homenaje a D. Francisco, y a Heriberto Padrón (Bertín), este último afortunadamente con nosotros, a quienes decían, en los mentideros del Cabildo, la famosa frase “trabajas más que el chófer de Wladimiro”. Eran otros tiempos, en los que teníamos muchas horas en el campo, cuidando las relaciones con los campesinos. Creemos que tenemos que hacer un esfuerzo por acercar el campo, la economía y cultura agraria, a las personas, tanto por razones de ocio como económicas. El monte no lo podemos gestionar tras la pantalla de un ordenador, o detrás de la ventanilla del Land Rover. Ahora, empaquetamos leyes y órdenes que prohíben y limitan los usos de antaño, y nos parecen pocas, y comenzamos con la “Ley de cambio Climático”.

Tenemos en la administración una rica burocracia con muchos “títulos” y poca experiencia y conocimiento del medio. Hagan lo posible por dedicar más tiempo al campo, al conocimiento del terreno, a la sabiduría acumulada en los campesinos que habitan en cada barranco, cada montaña, que han aprendido con sus abuelos, el viento y el fuego, los comportamientos de la vegetación y del fuego con tiempo sur, con los alisios en Masca, en la Montaña de los Guzmanes, en el barranco de Tamadaya, Chifira, Tágara, Chavao, etc. El fuego y el tojo, el fuego y los brezos, el fuego en monte de hoja, etc.

Los plátanos y los pinos.

La retirada de pinocha en nuestros montes, está relacionada mayoritariamente con el abonado de la platanera. Es importante que establezcamos actividades agrarias que contribuyan a la retirada de combustible, al igual que otras actividades relacionadas con la madera, la leña, el carbón, etc., pero también trabajos de selvicultura, entresacas, corte de monte verde para usos agroganaderos. En una palabra, el monte y el medioambiente como actividad complementaria. La selvicultura no puede ser algo separado de la sociedad y la vida. No olvidemos que los 40 frigos que enviamos cada día de plátanos a la península, alivian los costes de la cesta de la compra, porque vuelven cargados de alimentos.

Sean estas líneas para una lectura reflexiva sobre lo que hemos hecho bien, pero también de lectura crítica que nos haga ver que si la cosecha ha sido buena, en parte es por los puntos que nos ha dado la suerte, sin olvidar que apenas hemos tenido tiempo sur, que el verano, aunque ha sido seco ha tenido muchos días de alisio, es decir, en pocos momentos hemos superado los 30 Cº de temperatura, los vientos más de 30 Km/ h., y una humedad inferior al 30%, y por supuesto, los pirómanos han estado de “vacaciones”.

Creemos que hemos de poner más recursos en la gestión de la superficie forestal, sin olvidar que tenemos que cuidar y mejorar las relaciones entre la Administración y los vecinos, pero también implicarlos en la limpieza de las zonas pobladas, haciendo prevención con una buena actitud, con mayor implicación de la población rural y el Medioambiente, siendo las empresas quienes demanden pinocha para los cultivos de plátanos, y que contribuyan a la limpieza de los montes. Es algo básico la incorporación de más agricultores y ganaderos para cuidar los montes.

La miseria no debe ser el mejor aliado para luchar contra el fuego, como ocurría en los años de D. Francisco, ahora nos toca poner más recurso materiales y humanos para cuidar los montes. Más prevención, menos teorías y papeles, nos sobran leyes y faltan recursos a lo largo de todo el año y en todas las islas, como vimos este verano en Gran Canaria y vemos cada poco en California (veamos lo que ocurre estos días en el norte del estado norteamericano).

Nos tememos que la “Ley del Cambio Climático” es una moda que nos alejará más si cabe de la gestión eficiente del monte y la agricultura, en una sociedad que suma, que asocia trabajo, agricultura, medioambiente y no “miedo ambiente”, con más leyes y menos campesinos.

Animemos y valoremos social y económicamente a los que trabajan. No hagamos más papeles para gestionar un territorio plagado de leyes inaplicables, más trabajo y menos alegatos.

sábado, 19 de octubre de 2019

FLORENCIO EL CUBANO Y CANARIAS VACIADA (y II)

Capítulo aparte de Florencio, fue la represión franquista, con numerosos represaliados escondidos en la comarca, y nos dice que “los chivatos nunca mueren”. Siempre fue un hombre comprometido con la cultura política antifranquista, ahí nos encontramos.

Florencio y Delfina, sembraron compromiso con la tierra y con los surcos, con una cultura de ayer y de mañana.

No hemos de ir a Las Hurdes y a los Monegros en la búsqueda de la España vacía. Aquí tenemos la Canarias vaciada, ya que los pueblos tienen las casas habitadas, pero no tienen campesinos, no tienen la savia que hace surcos, cultiva, desbroza fincas y barrancos, pastores que retiran pastos que ahora son combustibles para el fuego. Hemos vaciado las cabezas.

Por Canarias vaciada, nos referimos a la cultura de los urbanitas, que rompen con los usos tradicionales (labrar, cultivar, pastoreo, gañanías, etc.). Tierras de cultivo cubiertas de maleza, que rodea las viviendas en muchos casos, y que están en la misma condición tanto en agosto como en abril, lo cual hace que las brigadas forestales dediquen más tiempo al cuidado de las zonas pobladas, que a la selvicultura de nuestros montes. Eso mismo ocurrió este verano en Gran Canaria, donde se debió detraer muchos recursos anti-incendio hacia el salvamento de las viviendas y las personas. Por ello nos referimos a la Canarias vaciada, aunque de hecho los pueblos tienen habitantes. Faltan conocimientos y, en consecuencia, compromiso con el mundo rural; no queremos actividades agroganaderas en los pueblos.

Cualquier cambio en el mundo rural requiere contar con la cultura del lugar, y no con las pretensiones urbanitas, que son las que se imponen en estos momentos, con “alergia al sacho”, el esfuerzo se reserva para el gimnasio.

La Canarias vaciada es peor que la Canarias vacía, ya que el territorio lo puedes transformar en poco tiempo, aplicando máquinas cuando el medio lo permita, o importando campesinos. El territorio vaciado tiene personas con pretensiones y necesidades, pero no tiene aptitudes para el campo, conocimientos, voluntad de trabajo, dificultando las actividades agrarias, ya que en muchos casos actúan como adversarios de mejoras en el mundo rural, en ganadería o en mejores de cultivos, etc.

La cultura que dice que el campo es cosa del pasado, que el “sacho con pilas” no les disgusta, que el fuego lo apagan las máquinas, en la que el fútbol y los rallys son actividades con muchos seguidores. Valga como ejemplo, en esa cultura, los conocimientos y la preocupación por los frutales, -que con pocas horas de trabajo mantienen producción durante todo el año-, están fuera de sus ideales de futuro, están ahogados por la maleza. En Agache, en Guía de Isora o en Barlovento, hacen fiesta con santoral campesino, pero el campo no lo ven, ni hablan de él, porque están ordeñando el whatsapp. Mientras tanto, encontramos en El Escobonal bancales cubiertos de vinagreras, tabaibas, escobones, y cientos de parados, importando hasta las papas.

No obstante, es de destacar un cambio en ciertas prácticas, ya que en la anterior legislatura se crearon eco-comedores escolares con productos locales. Desde aquí mi enhorabuena al colectivo que “contamina” a nuestros niños y niñas con productos sanos de la tierra. Es importante esta gran labor que están consiguiendo, entre colegios, profesionales de la agricultura ecológica, y personal de las administraciones, ya que es una buena práctica que puede ser tomada como ejemplo para que las generaciones futuras conozcan la importancia de consumir producto local, redundando en una sociedad mejor, y con una mejor redistribución de la riqueza.

Y, muchas gracias Florencio, desde los que quedamos aquí, por una lectura tan rica de Agache, esperando que sea una siembra para el mañana.

Lamentamos la pérdida del amigo maestro de la tierra, y el más sentido pésame a la familia. Hagamos un homenaje junto al pino de Cha Dionisia en el Lomo de Cho Blas, pinos con nombre y apellidos. Hoy tenemos una familia amplia, que me contaminó con la repoblación en Fasnia y Arico, gracias, gracias…

sábado, 12 de octubre de 2019

FLORENCIO EL CUBANO Y CANARIAS VACIADA (I)

En los últimos años, se han hecho mapas, novelas y relatos sobre la España vaciada. En algunos casos se compara con Laponia o con Siberia, pero claro, ante la Siberia Ibérica. Parece que en Canarias “no pasa nada”, ¿Es que aquí no hay éxodo rural?. Por supuesto, el vacío del que hablan, sólo representa en Canarias, algo menos de una docena de municipios: Tejeda, Artenara, Buenavista, Vallehermoso, Barlovento, Tazacorte, como casos excepcionales. El resto, gana población, “todos muy felices”. Pueblos fértiles despoblados, localidades en Canarias en vías de desaparición, campo sin relevo generacional, pueblos en los que los nacimientos significan entre un 20% y 30% de las defunciones, como es el caso de Barlovento, Los Sauces, Vallehermoso, etc.

Veamos Agache, en Tenerife:

Amplia comarca entre el Barranco de Herques (o Erques) y la ladera de Güimar.

Florencio el cubano, nos hace un relato rico de la zona en los últimos 85 años, hace poco presenté su libro, “Memoria del Escobonal y Fasnia”, sobre sus vivencias en dicha comarca, y nos describe como quedan menos de 6 agricultores, el resto es un pueblo dormitorio, como tantos otros de Canarias. Pueblos en los que se ha impuesto una cultura urbana, con alimentos del exterior con costumbres de ciudad, donde abundan los perros y gatos pero no se ve ningún gallo, ni cabras, ni cochinos. En una palabra, dominio de la cultura urbanita, donde para construir un gallinero o levantar una pared supone multitud de obligaciones, pedir licencia municipal, cumplir con la ley de bienestar animal, o si tienes unas pocas cabras para la fabricación del queso, o necesitas nuevas instalaciones para la decantación de purines, debes hacer una inversión en una infraestructura como si se tratara de una planta de Nestlé o Pascual.

Florencio nos hace un relato rico en vivencias, a lo largo de 85 años, ya que tiene un baúl con amplia historia, desde el billete de barco que lo trajo desde Cuba en 1933, a su amplia carrera profesional, ya que ha trabajado de cabrero, arriero, peón, cabuquero en las galerías 20 años, hizo de contratista en el Canal de Morro Negro, agricultor por cuenta propia, de tomates, papas y viña sobre todo. Vuelta a Canarias ante la crisis del 29, con el billete pagado por sus familiares de Tenerife, la crisis en ese momento en Cuba (como la de ahora en Venezuela) hace que no haya billete de vuelta. Encuentra en Agache una comarca rica, dados los alumbramientos de agua de los años 30.

Florencio nos describe un periodo serio de represión franquista, hambre, fielato, estraperlo, y también algo más alegre, la música, el punto cubano, y la vida social de un pueblo con buenas relaciones, en una comarca más solidaria y menos egoísta, con un gran peso comunitario, ya como ejemplo de esto encontramos la creación de la cooperativa de Fasnia, la búsqueda de agua requería un gran peso como comunidad, la exportación de tomates y papas al exterior creó buenos lazos, cultura del trabajo, el esfuerzo, pero también de la fiesta, del punto cubano.

El fielato y la miseria

Dos fielatos había en los bordes de la comarca, a lo largo de la Carretera del Sur, uno en el barranco de Herques, en el límite con Fasnia, y otro en la ladera del Güimar, dentro del propio municipio de Güimar. Ambos fielatos dominaban más del 50% del territorio de Güimar, y aquí se filtraba todo, aceite, alpargatas, azúcar. Los fielateros tenían mucho poder. Sólo se traía de fuera algo de trigo, ropa y poco más, el resto había que producirlo aquí.

La comarca era un vergel, tanto de paisaje, como de centro productor de alimentos. Lo que ahora llamamos kilómetro 0, lo implantó la miseria y el aislamiento, y la voluntad de trabajo, ya que el estraperlo era para minorías con más recursos, tema del que Florencio conocía, y la ética le impidió implicarse en tal actividad.

sábado, 5 de octubre de 2019

TUNERAS Y CAMBIO CULTURAL

En los últimos años hemos devaluado toda una cultura, tanto en el plano ambiental como gastronómico. Ver en nuestros pueblos las tuneras, cargadas de tunos, en el borde de nuestras carreteras, sin tocar un plato de higos de las mismas. Fruta que apenas consumimos los de la generación del racionamiento, sin embargo, traemos fruta de Nueva Zelanda y Chile.

Los tunos no tienen química ni veneno, es una de las frutas más sanas de nuestra tierra. Sin embargo tienen picos, y por eso no tienen interés. No la vemos en restaurantes, hoteles, o chiringuitos. Hablamos de Km 0, de economía circular, pero seguimos devaluando nuestro medio rural.

Las tuneras y la cochinilla marcaron un ciclo económico hasta 1876, jugando un papel básico como alimento, desde Lanzarote a La Palma, devaluadas como fruta en los últimos años.

Las tuneras han sido también, planta forrajea para la ganadería, sobre todo en los largos veranos canarios, y han jugado un papel económico en la producción de cochinilla, como colorante natural en bebidas y cosmética hasta hace una década.

Las tuneras y el medio. Es está una planta muy tolerante a la sequía, siendo un frutal cultivado desde Lanzarote a La Palma, también tolerante a suelos pedregosos, desde zonas costeras a cotas superiores a mil metros de altura, en zonas altas de Tenerife (entre Igueste e Infonche), con maduración en periodo de lluvias. Se construyeron hornos para secar higos de leche y tunos (higos picos, higos porretos). En todo caso, estamos hablando del frutal más adaptado a la aridez, y posiblemente el que llenó más estómagos en periodos críticos sufridos en nuestra tierra.

Ver las tuneras en completo abandono en numerosos puntos de Canarias, leer en Tenerife el paisaje entre Geneto y Las Mercedes, con los pencones cargados de higos, sin que le falte un plato de fruta, pone de manifiesto la crisis que sufre la cultura agraria. Ver las higueras de leche ahogadas por las tabaibas, aulagas, vinagreras, granadillos, desde La Palma a Lanzarote, pone de manifiesto la devaluación cultural de nuestro campo. En contada ocasiones, encontramos higos en los mercados, o localizamos tuneras o higueras recién plantadas, o podemos comprar higos pasados de aquí.

Higos de Gran Canaria en La Palma, ante la crisis cultural y la crisis ambiental. La separación entre campo y consumo pone de manifiesto la cultura de importar, con la devaluación de la producción local.

El que hayan entrado entre 8 ó 10 plagas en los últimos años al agro canario, pone de manifiesto la ineficiencia en puertos y aeropuertos, sobre el control de lo que importamos y la salud de nuestro medioambiente. La nueva cochinilla mejicana (dactyotopius opuntia) en La Palma (localizada por primera vez en Fuencaliente en 1910, actualmente ha recorrido ya todo el territorio insular), liquida lo que fue un cultivo que se había extendido por nuestros campos, conviviendo con el pastoreo y el cultivo hasta hace algo más de 40 años. Entonces, se introduce en la isla una nueva cochinilla mucho más agresiva que la anterior, y elimina una planta útil, que era parte de nuestro paisaje y de la economía rural, tanto para los humanos como para las grajas y otros seres de la fauna local.

Hagamos lo posible para que la plaga que está dejando sin tuneras La Palma, no se extienda al resto de islas. Revaloricemos esta planta, que hoy no sólo produce alimentos, sino que además es una de las que mejor podemos cultivar, dado que apenas demanda agua.

Las tuneras, las higueras de leche y los almendros, son también plantas introducidas y cuidadas en nuestros secanos, con problemas para otros cultivos. Ahora en esta crisis económica y cultural, nos traen almendras de California, higos pasados de Turquía, y los tunos no los queremos porque tienen picos.

Ahora que tanto hablamos de cambio climático, pongamos más cuidado en que lo que ha pasado en La Palma con la cochinilla no sea una referencia, ya que podemos frenar dicha situación neutralizando los focos de plagas, con poco coste, pero sobre todo, con actitudes más comprometidas con el medioambiente y la cultura rural. Y prioritariamente, pongamos más recursos en los puertos y aeropuertos, y también, demandemos más productos de la tierra, Km 0 es algo más que un eslogan vacío.

Los higos picos de aquí se pierden y traemos kiwis de Nueva Zelanda o manzanas de Chile. Aquí tenemos campos en los que podemos producir manzanas y otras frutas que ahora importamos.

Vacunémonos para que lo ocurrido con las tuneras en La Palma, sea cosa de un paisaje de un pasado desafortunado, que lamentan hasta los amigos de las grajas, ya que se han quedado sin tunos. Preparemos comandos para parar el desembarco de la cochinilla mejicana-palmera en las otras islas.

El campo y una sociedad más sostenible están en nuestras manos. El cambio climático tiene mucho que ver con el cambio cultural. Menos hablar y más compromiso.

martes, 1 de octubre de 2019

Votos y Cambio Climático.

En las últimas semanas han ocurrido acontecimientos de importante valor sobre lo que ocurre en el planeta; se han producido manifestaciones, con amplia participación, dada la preocupación que tenemos por los temas ambientales y la relación de éstos con un modelo de vida consumista, en la que destacan los combustibles fósiles, asociados a la revolución industrial y lo ocurrido en los últimos 150 años, a lo que se suma la información que tenemos, por ejemplo, sobre la subida de temperatura algo más 1,5ºC…, entendiendo que el clima ha evolucionado en la larga historia del planeta.

Ahora se conocen más detalles sobre los gases emitidos por las máquinas y su papel en la atmosfera. Sabemos, entre otras cosas, que el proceso productivo ha degradado nuestro planeta de manera preocupante, y en un corto periodo de tiempo, o que las temperaturas este verano en Europa han sido de 40ºC en numerosos puntos, dando lugar en la parte central y del norte de Europa a desapariciones de glaciares la expansión de las zonas áridas, problemas con los recursos hídricos, lluvias torrenciales, ciclones tropicales en zonas templadas, etc, etc.

Lectura cortoplacista por los gobernantes; las alternativas que proponen los responsables políticos en los encuentros internacionales son muy pobres, ya que el petróleo y el carbón han generado numerosas mejoras importante en la vida de los pueblos, sobre todo de las sociedades urbano - industriales: producción y transporte de alimentos y su conservación, que decir de la mejora de las comunicaciones, etc. ¿Quién prohíbe un coche? ¿Qué hacemos aquí y ahora?

En Canarias y en el planeta los planteamientos políticos están hechos con una cultura para cuatro años, y para una sociedad que ha pasado de las alpargatas y el burro a los rallyes, con 700 coches por cada mil habitantes… con un sistema educativo que maltrata el entorno; el pasado lo ignoramos, asociamos futuro al dominio de la naturaleza, a un mundo contemplativo, separando la gestión del medio; la modernidad es el gimnasio en los pueblos con modelos urbanos, sin cabras, ni vacas.

Hablamos del campo y la rentabilidad. Papas de Egipto e Inglaterra, en Icod el Alto o en Garafía, degradación del campo en lo social y en lo económico. Berros en La Gomera del exterior, agua para las ranas en dicha isla… manzanas de Chile en Garafía o Tacoronte, campos de cultivos cargados de mezcla de combustible para los incendios, puerto de Fonsalía para acercar 6 o 7 kilómetros entre La Palma, La Gomera y Tenerife y el alejamiento de las zonas más pobladas de Tenerife como obra prioritaria en esta isla.

Rosas de Holanda en Canarias, proteas de Barlovento en Japón, cebollas de Nueva Zelanda en Canarias, tomates de Holanda en España, estiércol de Holanda o de Israel para abonar nuestros campos y aquí hablando de kilómetro 0; lucha contra el paro, aguas urbanas sin depurar, cierre de playas en Adeje, Arona, Santiago del Teide. Mientras tanto, seguimos con retraso en la instalación de energías alternativas.

No priorizamos el transporte público. Ciudades en Europa sin coches, mientras aquí planteamos como urgente el túnel de Los Rodeos- Lora Tamayo o 18000 aparcamientos en Santa Cruz de Tenerife. Mientras, en el exterior, Greta Thumberg y muchos jóvenes nos dicen que no podemos seguir por este camino.

España compra derechos para emitir Co2 a Burkina Faso y hacemos discursos en la Asamblea de la ONU y en otros ámbitos de más turismo, más coches, menos agricultura, naturaleza como elemento contemplativo sin apenas gestión, mirando para las máquinas, no para los surcos, para la gestión armónica entre hombre y naturaleza. Y en eso aparece Thomas Cook, y Greta que dice que no viaja en avión.

Tenemos que hacer una lectura y una reflexión amplia, sobre el presente y futuro de esta tierra, con algo más de cuatro años vista, con una cultura de pan para hoy y hambre para mañana.

Hablemos con los jóvenes, leamos los planteamientos de Merkel para Alemania, en los que plantea poner recursos públicos, más de 50.000 millones de Euros, para paliar problemas en las empresas que reducen contaminación, aumentando costes o perdiendo puestos de trabajo.; productos de proximidad (kilometro 0), costes ambientales, reducir la contaminación.

Modelo más sostenible. Ganar votantes con energías renovables, con hombres y mujeres comprometidos social y ambientalmente con el territorio, con menos dióxido de carbono y más energías limpias.

Y a la vez, en los lineales de los supermercados, productos de la tierra, con menos huella de carbono y más puestos de trabajo aquí.

sábado, 14 de septiembre de 2019

CAMBIO CLIMÁTICO: MODA O COMPROMISO

Parece que nadie pone en duda los cambios importantes en el clima del planeta. Trump, pretende hacer el faro del NO, tal vez por razones electorales o por ignorancia. En Canarias, todos asumimos tal situación, sin embargo, hacer la tarea es otra cosa (declaramos “alerta climática”, creamos concejales de cambio climático, bla, bla, bla)

Predicar y dar trigo:

En La Laguna, por ejemplo, quemamos la vegetación o utilizamos una empresa pública para retirar residuos en el solar para los fuegos del Cristo. No buscamos unos ganaderos que retiren los pastos con su ganado, creando tejido social, sembrando precedentes que animen al sector, deshaciendo los cortocircuitos que han limitado establos y ganaderos en el nombre de unas supuestas protecciones medioambientales. El fuego sin los pastores, y todo esto lo hacemos en el nombre del medio ambiente. ¿Qué dicen los concejales de agricultura y medioambiente?.

Cultura de ayer y entorno natural:

Ahora queremos poner puertas y cancelas, hacer parcelas en el medio rural (suelo de protección paisajística con al menos tres administraciones, reserva de…bla, bla, bla). Todo esto sin gestión de las administraciones. En muchos casos apenas existen propietarios, o los mismos han dejado inactivos los suelos, gran parte del terreno está indiviso, hasta tres generaciones, sin partición de los herederos.

A ello se unen las barreras ambientales que limitan los “lógicos” usos tradicionales, dejando en el limbo la gestión del territorio, que ha estado con nombres y apellidos en los últimos 500 años, y según parece los guanches tenían órganos de gestión de pastos, la chaurera/o. Ahora le pedimos a un ganado unas instalaciones complejas, tanto en el plano económico como en cuestión de papeles, estos últimos mucho más complicados. Sobran los comentarios sobre las dificultades que sufre el agro (leyes hechas sin contar con los campesinos, devaluación del trabajo, margen comercial de la intermediación, -léase el informe de COAG sobre los precios al agricultor y al consumidor de esta semana-, alimentos importados desde el otro lado del mundo, muchos de ellos en sistema dumping, o bien excedentes, etc.

La ética y la geografía me obligan a una lectura en voz alta, entre La Laguna y Tacoronte, ya que están en fiestas de El Cristo. Recorrer La Laguna desde Los Genetos-La Vega, el Ortigal, y alongarse a Tacoronte, Aguagarcía a Los Barrancos de San Juan, Las Lajas, etc. Campos cargados de malezas, qué decir de los barrancos cerrados por tártagos, zarzas, cañeros y otros matorrales. Barrancos que son un peligro tanto ante el fuego como ante unas lluvias, ya que son poco profundos y tienen población en sus proximidades, la vegetación crea balsas que anegan el entorno del cauce, que se desbordan.

Es decir, estamos ante una problemática compleja: campo cubierto de maleza de gran combustión, desde Moya a Barlovento, con barrancos cargados de vegetación. En caso de inundaciones ya no sería un tema de hidroaviones, sino de otra política ambiental – agroganadera.

¿Dónde queman los fuegos del Cristo de Tacoronte?. No pretendo hacer crítica política, ya que todos tenemos alguna responsabilidad en la cosecha cultural de nuestros políticos. Estas líneas las escribo, entre otras cosas, por compromiso ético, como implicado en numerosos incendios, destacando el del 31 de julio de 2007 a las 23:15 en una finca cargada de maleza, junto a las casas de Redondo –Icod, con llamas de más de 20 metros, y lo “contamos”, que ponen de manifiesto la ignorancia, de los que creíamos que sabíamos del fuego: viento y los tres treinta. Llegué a la conclusión de que la prevención es la única alternativa.

Estamos peor que en 2007, entre otras cosas, porque tenemos menos campesinos y peor dotación de recursos humanos, confiando mucho en los medios aéreos. No me puedo callar, sobre todo porque creo que tenemos una gran ignorancia de lo que sucede en el territorio. Con tiempo sur y viento, lo peligros que tenemos en los pueblos, sobre todo en las zonas del norte de las islas, sin campesinos. Es el caso del oeste de Tenerife, de Tierra de Mesa al Valle del Palmar, o en La Palma, de Puntallana a Hoya Grande, sin olvidar Breña Alta y Fuencaliente. Qué decir de La Gomera, de Agulo al Cercado, y lo que queda en Gran Canaria, de Moya a Arucas a Tentiniguada.

En toda la historia de Canarias, nunca habíamos tenido la superficie que ocupan las zarzas, cañeros, vinagreras, retamas, magarzas, etc., que tenemos hoy. No digamos los millones de m3 de combustible que tenemos en nuestros montes.

Y esto no tiene color político, es de todos. Otro modelo de gestión es posible si creamos nuevos órganos ambientales. Agencias de cambio climático, cerremos las que tenemos, que no funcionan. No pongamos más burocracia contra la especie que sufre la mayor crisis de la historia: los campesinos. No pongamos más barreras, cancelas, fielatos, y burócratas contra los cuidadores de la naturaleza y productores de alimentos. Cambiemos este “paisaje, cultura y naturaleza” en los que las palomas rabiches están mejor cuidadas que los campesinos, cuidemos la convivencia de ambos.

No extingamos los pastores y los agricultores en nombre del medio ambiente y el cambio climático.

sábado, 7 de septiembre de 2019

GANADERÍA Y EL CAMBIO CLIMÁTICO

Tenemos lecturas a corto plazo sobre el cambio climático y el futuro. Parece claro que estamos ante una nueva época respecto a los modelos de vida, el clima, la naturaleza, el trabajo, las prioridades de la población, la demanda de cada uno de nosotros, los valores de los pueblos, etc.

En Canarias, hemos dado por hecho que el campo no es una prioridad dentro de la sociedad. Es más, las generaciones que gestionen el campo en los próximos 40 ó 60 años no serán campesinos. El modelo de vida y las prioridades sociales, no miran para el sacho o el tractor.

Un agricultor no se improvisa. La vida en el medio rural tiene mucho de vocación y conocimientos transmitidos en el entorno familiar, cosa que no ocurre en una sociedad que ha devaluado lo rural, tanto a nivel social como económico, con alimentos baratos y poca valoración de la producción local. Se desprecia el sector agrario (“El que sirve, sirve, y el que no para el campo”; “Estudia para que no tengas que coger la guataca”).

La gestión del campo no es sólo aporte de alimentos, es también, paisaje, cultura, seguridad, hoy muy devaluados. Se habla de economía circular, de kilómetro 0, pero no se ponen los medios. Con la contribución que hacemos al avance del cambio climático, el medio es cada vez más hostil (sequías, incendios, lluvias torrenciales, vientos), aparecen nuevas plagas y enfermedades, en un campo con o sin campesinos.

Ganadería y cambio climático

Hemos de entender que los mayores interrogantes para los próximos años están en vivir en el campo siendo urbanitas, es decir, pretender gestionar el medio rural con cultura urbana.

Los campesinos han aprendido a gestionar su entorno con pocos recursos del exterior, sin equipos mecánicos que apagan el fuego, sin problemas para las zonas pobladas. Cuando antaño se quemaba el monte, el poblamiento estaba fuera del fuego, los entornos no tenían combustible. Ahora la gente vive en el monte pero no vive del monte, vive en el campo pero no vive del campo. No quieren ganado, el gallo ha de cantar en horario urbano, que no moleste. Y las vacas en Lomo Largo (en el medio rural de La Laguna), han de tener pañal para ir al manchón, ya que ensucian los neumáticos de los coches. Hace 70 años teníamos vacas en la puerta del obispado, en San Agustín, en la Granja de Los Núñez (La Laguna).

Hemos visto estos días en Gran Canaria, que las zonas con más problemas han estado en la zona del alisio, ya que la vegetación tiene mucho pasto, -hablando en lenguaje campesino-, mucho combustible, -según los forestales-.

En este marco, pongamos un ejemplo. Dos ganaderos ubicados en suelos en los que los urbanitas rodean a los campesinos (en este caso en La Laguna – Tenerife): Telesforo y Germán. Uno con años y otro joven, ambos con vacas de toda la vida, pero el ultimo se está incorporando a la profesión; en ambos casos son ejemplo, referencia. Telesforo mantiene un suelo limpio entre San Diego y la Mesa Mota, cada vaca demanda unos 20.000 m2 de suelo limpio para vivir. Puede ser una referencia para las Canarias de los alisios, la superficie que demanda el vacuno para la prevención de los incendios, como en el caso que nos presenta Telesforo.

Germán tiene las vacas estabuladas y pastando, tiene numerosas dificultades, entre otras, de suelo, en la ladera este de la Vega lagunera, en donde le limitan el pastoreo y establo por supuestas categorías de suelo (“suelo de protección paisajista II”)

Terrenos valutos, focos de incendios:

Habrá que establecer algún criterio que penalice los terrenos sin gestión, cargados de maleza, dada la carencia de cuidados. Habrá que establecer un plazo de limpieza de los terrenos, que no debería ser superior a 2 años.

En una lectura de los barloventos de las 5 islas más occidentales, la situación es similar tanto en Puntallana, como Tacoronte, Agulo, Moya, La Guancha, Barlovento, Fontanales, etc.

En el otro plano está Germán Gutiérrez, con 21 años y 20 vacas, que le han limitado el pastoreo y establo en terrenos, por supuesta protección ambiental, cuando en ellos lo que abunda actualmente son cañeros y zarzales por abandono, y en consecuencia son terrenos para la propagación de fuego. Nos dice que hay jóvenes en disposición de incorporarse al campo, y la principal dificultad es humana, burocracia, papeles y más papeles, tanto para poner un establo como las categorías del suelo, y qué decir de los vecinos, incapaces de entender lo que implica habitar en zona agraria.

Cambio climático: parece que los veranos serán más duros. Estamos obligados a la retirada de combustible – pasto para el ganado-, y ello es posible con un marco legal que obligue a la limpieza de los campos, y que facilite que los jóvenes como Germán produzcan leche y carne, haciendo un trabajo ambiental básico, retirando la maleza en más de 100.000 Has, que cultivábamos hace unos años, y que ahora podrían generar miles de puestos de trabajo para la agricultura y la ganadería, generando un medioambiente más estable, para que lo ocurrido estos últimos días en Gran Canaria no sea una espada de Damócles en todas las islas.

Este nuevo marco legal es necesario tanto en el uso del suelo, como en el freno a la importación de productos lácteos y cárnicos. Y, sobre todo, es necesario un cambio de mentalidad de nuestro pueblo, dignificando económica y culturalmente a los que doblan la espalda, también a la hora de comprar.

La sociedad ha de incorporar a los agricultores y ganaderos como trabajadores ambientales.

viernes, 30 de agosto de 2019

GRAN CANARIA: CAMBIO CULTURAL Y CAMBIO CLIMÁTICO

En una lectura breve del territorioo rual más poblado de Canarias, tras la batalla entre la cultura urbana y la rústica ignorada y marginada, en nombre de un supuesto progreso, con recetas tecnocráticas.

En Gran Canaria, el hombre deforestó las medianías húmedas que en las islas occidentales perviven una parte importante del monte verde (de Chamorga a Teno en Tenerife-de Mazo a Hoya Grande en La Palma, del Molinito a Guadá en la Gomera, De Echedo a Sabinosa en el Hierro)

En Gran Canaria: tenemos la mitad de los municipios de la isla entre Tenteniguada y Agaete, con pequeñas manchas de laurisilva, mientras el pinar se mantiene mejor. Las medianías fueron tierras de cultivo como el cereal, papas, pasto para el ganado, frutales etc…, miles de campesinos gestionaban cada rincón que también producía combustible, carbón, leña, en el mundo pre butano, de aquí salía abono para los cultivos de regadío en la isla con más superficie regada de Canarias: primera productora de plátanos y tomates hasta la últimas décadas del siglo XX, también salían las cañas para emparrar los tomateros, por ello, la mayoría de plantaciones de cañeras de Canarias las tenemos en dicho territorio, los cultivos de tomates dejaron de demandar cañas y las medianías van pasando de manera paulatina a territorio dormitorio, a una población que ignora el campo y su cultura, proceso solo corregido en parte, por los pastores que sobreviven gracias a ellos. Hay una mayor tolerancia al pastoreo, es el caso de la trashumancia, aunque traemos queso del exterior con ayudas del R.E.A.

La administración no toma medidas, para la eliminación del combustible, en gran parte de los campos, hoy por hoy urbanizados. Contemplar las tierras más fértiles de los secanos de Gran Canaria (Fontanales- Moya- San Mateo- Firgas ahora cubierta de cañeros, zarzales, helecheras, vinagreras etc…, rodeando viviendas de unos “urbanitos” que ven películas, con bomberos que apagan fuego.

Otra lectura del territorio: contemplar las presas de Los hoyos, la de Lugarejo y los Pérez, con gran cantidad de agua y los pinos de Tamadaba (la Joya de la Corona en Gran Canaria) quemados en sus inmediaciones, máxime, muchos quemados de suelo, es decir fácil de apagar con personal y agua…en la que un helicóptero hace muchas descargas en una hora, solo lo podemos entender, por la prioridad razonable de poner los medios en la defensa de las viviendas y las personas, y aquí se pone de manifiesto que la prevención es la asignatura pendiente, tanto en Tamarán como en el resto de las islas, lo malo que tiene es que no es vistoso, los cuatro hidroaviones en torno a la Isleta son signo de “modernidad, “estamos como en California, los resultados es otra cosa, no queremos hablar de política, combinemos el modelo económico, de importar todo y animemos a la población local a demandar productos de la tierra y el medio ambiente es mucho más que adjetivos, como por ejemplo, parque de… reserva de…. Espacio protegido de….. ¡bla bla! Un modelo que dignifique lo pequeño, lo local, el trabajo, implicar a los urbanitas con el territorio, con los campesinos dignificando el gimnasio de “las espaldas dobladas”, pongamos los recursos que pedimos para los hidroaviones en prevención y mejorar la calidad de vida de los hombres y mujeres que trabajan la tierra.“La Cultura con alergia al sacho, nos debe hacer meditar…. En Gran Canaria con todos los medios del país, es decir, con todos los apagafuegos de España y dejó muy poco que quemar, exceptuando que no quemó personas”¿Qué ocurre con fuego simultáneos en varios puntos del archipiélago y la península? ¿Cuál es el coste de la falta de prevención con costes diarios próximos al millón de euros?

La prevención y la lucha por una sociedad más solidaria, social y medioambiental, es una asignatura pendiente; hagamos pedagogía de prevención contra el fuego, veamos los entornos del fuego en la zona más húmeda de Gran Canaria, hablamos con los campesinos del lugar, sobre el ayer y el hoy, el fuego y la cultura, el fuego y la economía, el fuego y la seguridad ciudadana (que en este caso hubo mucha suerte), es una temeridad permitir bardos de cañeros, zarzas junto a las viviendas o vías de comunicación, pinos quemados a cinco metros de las presas, con agua y aquí pidiendo hidroaviones y las viviendas rodeadas de matorrales; nuevamente ¡bla, bla! otra política agraria y forestal, veamos bien el territorio y oigamos a los campesinos.

No nos hagamos responsables de las negligencias del cambio climático, pero sí debemos tener en cuenta que debemos mejorar la gestión de nuestros recursos y que la agricultura y la ganadería son antiguos, pero modernos, implicar a nuestros “urbanitas” y no duplicar recursos como ha ocurrido en esta ocasión.

sábado, 24 de agosto de 2019

VACAS, MOTOS Y MAPAS DE COLORES

Hace ya dos años que denuncié en estas páginas la lamentable situación de un joven de Lomo Largo, que se compró dos vacas en vez de una moto. Había conseguido una gañanía para tener las vacas, pero su ocupación le fue prohibida por tratarse de suelo rústico de protección paisajística; además, aunque en dicho establo había tenido cabras, fue denegado también por un supuesto cambio de uso. 

Hoy gran parte del entorno de la Vega está ocupado por matorrales, en suelos con supuesta protección, como los que recientemente ardieron en Jardina. Allí había un matorral de hinojos que hubiera sido consumido en pocos días como pasto para ganado. Está claro que las islas sufren un grave problema de gestión del suelo rustico, con difícil solución. Nuestro campo adolece de agricultores y ganaderos, y los que quedan ven obstaculizado su trabajo por leyes que a veces parecen redactadas contra ellos. A la vez nuestra sociedad tiene demandas contradictorias: quiere proteger nuestro entorno sin tener capacidad de disponer los medios públicos necesarios para ello; quiere alimentos sanos y sostenibles, sin poner coto a importaciones a precios de derribo de alimentos de terceros países. Para resolver esta situación es necesario un cambio de mentalidad. Tenemos que ir tomando medidas en varios ámbitos, desde los hábitos de compra, donde lo de la economía circular con kilómetro cero sea algo más que un alegato. 

Los incendios recientes en las islas nos están demostrando el serio peligro que suponen las zonas cultivadas hasta hace poco donde nacen y crecen los fuegos. En unos años hemos pasado del pastoreo de campos abiertos tras la siega con una ocupación del 100% del suelo rústico, al polo opuesto. Toleramos negligentemente que las fincas abandonadas por sus propietarios se llenen de maleza; a la vez ponemos obstáculos legales y llenamos de burocracia la vida de los que luchan por vivir del campo, mientras aumentan otras dificultades como los vertederos incontrolados, la sequía o los robos. A la vez, cuando los responsables políticos locales tratan que los propietarios se responsabilicen de la limpieza de sus terrenos, pierden votos y hasta las elecciones, como en el caso de M. Reyes en San Juan de la Rambla. 

El fuego es a la vez un espejismo: miramos hacia las máquinas y los pirómanos, por que no queremos ver que el medio ambiente y nuestro campo requiere más recursos económicos y humanos. No necesitamos declaraciones rimbombantes sobre supuestos parques, reservas ni zonas especiales; no existen robots capaces de apagar el fuego una vez comienza. Tampoco queremos ver que en Gran Canaria se han puesto los medios aéreos y terrestres de casi todo el país, liberados gracias a los pocos incendios en el resto de España; o que las condiciones meteorológicas no han sido excepcionales, con tiempo normal de verano y como mucho tres días de tiempo sur. Ha sido un desastre ambiental, pero un claro éxito por la falta de víctimas a pesar de verse afectado un 8% de la isla, incluyendo gran parte de sus montes. 

No podemos olvidar que Gran Canaria es la isla con más pastores, actividad fundamental por la retirada de combustible. Solo en ovejas cuenta con algo más de 20.000, que si retiran 8 kg. de hierba al día, suponen más de 50.000 toneladas al año. Hemos de agradecer a los ganaderos su labor, sobre todo comprando quesos y lácteos del país. En Tenerife tratamos que los pastores de Chivisalla limpiaran los pinos repoblados, pero las leyes que tenemos no permiten la entrada de cabras en pinos de más de dos metros por daños al resto de la vegetación; otro caso fragante fue la paralización de las obras del puente del Barranco del Río por supuesto impacto ambiental. 

¿Cual ha sido el coste de los medios de extinción puestos en Gran Canaria? Hasta 18 aeronaves han supuesto más de 1.500 m³ lanzados desde el aire al día. Si estos recursos se destinaran a la prevención se generarían de manera más eficiente miles de puestos de trabajo durante el año. El fuego no lo apagamos con drones ni robots; los medios mecánicos son auxilios importantes, pero el fondo del asunto es hacer verdadera silvicultura, retirando combustible con medios humanos dedicados a la prevención, con un conocimiento profundo del territorio y caminos y tuberías preparadas para el verano. Planos y satélites no valen por si solos para hacer frente a los incendios; necesitamos profesionales que conozcan cada barranco, con cariño y respeto con el entorno pero también con sus habitantes. Necesitamos que los urbanitas pongan una guataca en el gimnasio, y miren para el territorio, tanto a la hora de consumir como de revindicar cultura ambiental.

sábado, 17 de agosto de 2019

El fuego y los hidroaviones: de Guayadeque a Garafía

Estos días se ha manifestado un grave problema que sólo se hace evidente cada verano. Nuestras islas tienen numerosas carencias sociales y ambientales, ya que hemos separado a la mayor parte de nuestra sociedad de su entorno. Se ha maltratado una cultura rural que ha sabido gestionar estas Islas durante los últimos quinientos años. Gran parte de las leyes ambientalistas tienen un trasfondo urbano y han ignorado la sabiduría popular.

Hace treinta años las Islas contaban con más de 200.000 agricultores y ganaderos; pastaban en Canarias más de 100.000 cabras, ovejas y vacas. Nuestro ganado retiraba cada día del suelo más de 2.000 toneladas de lo que ahora llamamos combustible. Hoy contamos con menos de 25.000 campesinos y la casi desaparición del pastoreo. El ganado restante está en su gran mayoría estabulado, y se trae su alimentación del exterior. Se da la paradoja de que el municipio con mayor cantidad de vacas no es Garafía o La Laguna sino Las Palmas. Nuestros montes acumulan también lo que antes se utilizaba como leña, varas, abono o carbón vegetal.

Hemos clasificado casi el 50% de nuestro territorio cuidadosamente en numerosas categorías de protección, delimitando legalmente los usos y las actividades que se pueden desarrollar. Sin embargo, hemos olvidado los costes económicos de estas delimitaciones. Solo como terrenos forestales hemos declarado más de 150.000 hectáreas, incluyendo ahí zonas que ya estaban arboladas y otras que se utilizaban para pastoreo o cultivo de cereales de secano. Para atender estas superficies tenemos en las cinco islas occidentales a menos de 2.000 personas, incluyendo a las oficinas de medio ambiente. Los mismos que retiraron el pastoreo de los montes autorizaron los muflones y los arruis en las cumbres de Tenerife y La Palma. Lamentablemente en 40 años de democracia no hemos revisado esta situación.

Parece razonable que establezcamos criterios nuevos sobre el uso y conservación de nuestros espacios protegidos. Necesitamos optimizar los recursos públicos disponibles, buscando en la medida de lo posible la colaboración privada. Se podrían establecer responsabilidades para los propietarios de las parcelas abandonadas llenas de maleza, sobre todo en los núcleos de población o en los bordes de las carreteras; a cambio se puede flexibilizar los usos de dichas parcelas para que sus propietarios puedan hacer un uso razonable de las mismas aunque se encuentren en zonas protegidas, autorizando de una manera ágil y clara estas actividades.

No es de recibo que sean noticias extraordinarias que dos jóvenes se incorporen al frente de un rebaño de ovejas en Gáldar, o que una joven de 33 años sea la responsable de una explotación de cabras en Barlovento. La lucha contra el paro y la búsqueda de una sociedad más sostenible e igualitaria requiere que aprovechemos de una manera responsable nuestros recursos naturales y humanos. Nuestra política debe mirar también hacia el interior y enfocar sus decisiones con una visión estratégica sobre nuestro campo y nuestra gente, optimizando a la vez los recursos públicos disponibles.

La lucha contra los incendios debe involucrar a nuestra sociedad en su conjunto, las máquinas por si solas no pueden apagar el fuego, tal como se ha hecho de manifiesto en lugares como Portugal, Galicia o California. La prevención es la principal herramienta para esta lucha. Es necesario incrementar los recursos humanos y económicos para este trabajo a lo largo del año, incluyendo actividades agrícolas y ganaderas. Los pastores no pueden ser algo marginal sino algo complementario de la actividad ambiental.

Los medios públicos, incluyendo los costosos helicópteros e hidroaviones, no pueden sustituir la prevención ni en ningún caso a una cultura en contacto continuo y equilibrio con su entorno natural. Agricultores, ganaderos y gestores ambientales han de trabajar en colaboración.

sábado, 10 de agosto de 2019

El trigo y la siega, algo más que folclore

Estos días se ha celebrado la XIII Siega en Icod de los Trigos (Icod del Alto), un homenaje a don Diego Pérez. Antes de comenzar este artículo partimos de la base de que tanto las fiestas como el trabajo en el campo han estado asociados desde la noche de los tiempos.

De Icod Alto a Tierra de Mesa, reúne más de 2.000 ha, siendo uno de los mejores suelos de Canarias. Dispone de buenas condiciones para cultivos de secano como son: el trigo, el millo, las papas de , los chochos o altramuces, las habas, la avena o el centeno. Una gran parte de este suelo está cubierto de cenizos, helecheras, zarzas y retamas, etc. Se trata de un suelo fértil expuesto a los alisios donde sus veranos son frescos y húmedos.

Don Diego Pérez fue un campesino comprometido que luchó por dignificar, económica y socialmente, a los campesinos, a su gente. En un marco que comenzó con la siega como acto reivindicativo para conseguir una segadora adaptada al territorio, en huertos muy estrechos en lo que no podían entrar las segadoras que se incorporaban en aquel momento. Don Diego también luchó por instaurar una red de riego que se incluyó en el depósito de Los Campeches, así como por la mejora de pistas agrícolas y forestales junto a Antonio Mesa, Pedro Hernández González, Manuel Reyes, entre otros.

La defensa del trigo y las papas debemos situarlas en un escenario social de terrenos valutos, dado los numerosos incendios forestales que han convertido estos espacios en zonas conflictivas por la gran cantidad de pirómanos que andan sueltos en la Isla. Sin embargo, con la incorporación de la polilla guatemalteca, se hace otra lectura desde el Área de Agricultura del Cabildo, encontrando en la rotación de cultivos una manera de hacer menos violento el dominio de esta plaga.

El trigo no sólo es un cultivo que nos aporta algo básico de lo que somos deficitarios (como es el gofio); es mucho más. Se puede interpretar como una herramienta que hace productivo un amplio territorio, o una barrera contra el fuego entre el mayor pinar de Canarias y las zonas pobladas del Norte de Tenerife.

El trigo es algo más que hoces, guadañas (pantalones con remiendos, imitando la miseria de otros tiempos). Debemos predicar y dar trigo y millo de la tierra; abaratar los costes para que a los agricultores les sea más rentable. No es de recibo que hagamos fiestas cuando los agricultores tienen gran parte de la cosecha del año pasado sin vender, o como ocurrió en el 2017 que no se les permitió segar el trigo por supuestos riesgos de incendio con la trilladora.

Por eso, don Diego puso en marcha una lucha para dignificar a los campesinos de la zona. Ahora estaría revindicando precios mínimos garantizados, tanto para las papas como para el trigo, pero también lucharía por desarrollar mejoras económicas y sociales para los agricultores que se esmeran en tener los cultivos más cuidados, trigo sin avena o sin hierba, campos limpios de cenizos, helechos, zarzas...

En pocas palabras, la fiesta de la trilla debería de ser un encuentro entre el ayer y el mañana, donde los campesinos mayores y los jóvenes incorporaran al campo la sabiduría del ayer sin discriminar lo que debíamos hacer y hoy es útil. Por ejemplo, arrendar papas con un mulo, la rotación de cultivo, el intercambio de semilla. Para segar tenemos máquinas. Hagan un buen museo con parte del material de ayer, demos premios a los mejores agricultores de la comarca, sembremos estímulos en el campo, etc.

La parcelación tal como se conserva no ayuda, debemos hacer un esfuerzo en mejorar para tener los terrenos sin maleza y con menos mundicia. Tenemos que crear estímulos para los que cultivan la tierra, para los que demandan lo que consiguen los agricultores, el gofio de la tierra, las piñas de millo de aquí, las papas bonitas, el queso, el vino... Elementos claves en la vida y en la fiesta de esta tierra que nos ayudan al mantenimiento de un campo con menos incendios y más solidario entre los urbanos y los campesinos, pongamos como referencia a cho Juan Perenal.

Fiestas de la Trilla, con solidaridad, con los que siembran y cultivan, con quiénes dignifican la cultura local, el paisaje y el paisanaje; hagan un museo con los instrumentos del otro día. Ahora hemos de revalorizar el gofio del país y a los buenos agricultores, como referencia de una sociedad sostenible. No estamos para hacer fiestas separadas del compromiso con el campo y sus gentes.

Dignifiquemos a los agricultores y a los molineros que tuestan y muelen el gofio. Tengamos compromiso comprando lo que da la tierra.

sábado, 3 de agosto de 2019

El vino y los votos: de Trump a Macron

Cuesta entender el debate que tenemos entre los responsables políticos de dos países industriales. Potencias políticas aliadas con numerosos temas en común, entre los que destacan en el G7 de la élite económica mundial, como aliados en la OTAN.

El vino como tema de ruptura.

Para Trump su preocupación es electoral, ya que está al frente del país más endeudado del mundo, y quiere ganar las próximas elecciones con el supuesto planteamiento proteccionista potenciando el aparato productivo interior. Al menos, en lo que se refiere al alegato político, ya que su propia hija, Ivanka Trump, fabrica en China, siendo los bancos chinos los mayores prestamistas de EE.UU. Sin embargo, los votos en USA o en Francia tienen lecturas similares: Apoyar la producción local, o aparentar poniendo aranceles, o supuestos apoyos un día con China, otro con Méjico, o ahora con Francia. Como ejemplos de esa política: El GAFA (Canon que aplica al 3% de impuestos a las multinacionales del país como Google, Apple, Facebook, Amazon y otras empresas del mundo digital)

Trump entiende el impuesto digital en Francia como una disculpa para ganar feligreses locales. Pero, ¿Por qué el vino?:

Francia ha puesto en las botellas de vino parte del saber hacer, es una referencia económica y cultural. No obstante, Trump dice que el vino americano es mejor que el francés, un argumento para herir a un aliado histórico, con lectura del pesquero local y los votos.

La viña en Francia es parte de una cultura de un paisaje y de un paisanaje. Francia es el tercer país del mundo en producción de vino, tras Italia y España. La viña es también un elemento emblemático, una referencia del buen hacer, de producto de calidad, de un paisaje y de un paisanaje identificado con el orgullo como pueblo y como cultura. No olvidemos el papel del vino como elemento de identidad, en esto, Trump y Macron pelean más por referencias culturales de identidad, que por importantes referencias económicas, aunque cabe comentar que la tarifa digital o el arancel al vino sean parte de las contraindicaciones de un capitalismo global, y de un supuesto proteccionismo, por los mayores defensores del libre comercio y las puertas abiertas hasta que le tocan las miserias locales.

Hemos de comentar algunas referencias en la cultura del pueblo: En Francia, la viña es una referencia social y cultural, con casi 1.000.000 de Ha cultivadas que son parte de la identidad del pueblo francés. Valga como referencia que, para Francia, la viña en el paisaje significa solo 140 m2 por habitante, sin menospreciar el papel cultural del vino en la dieta francesa como elemento de identidad.

Seria bueno, que los canarios tuviésemos como referencia a Francia, ya que con nuestros 225 m2 cultivados por habitante, o bien los 700 m2 de monte por habitante, deberían ser referencias económico culturales claves como pueblo y como identidad.

Claro que hemos de hablar de aranceles, o de eso que ahora llaman economía circular, de referencia en el paisaje y en la cultura. Es cierto, no queremos volver a la cultura de los fielatos, pero sí queremos mejorar la relación entre lo que producimos y los que importamos.

Los acuerdos de la Unión Europea con Mercosur, nos afectan de manera significativa, y requieren capacidad de negociación, tanto con la UE, como con Madrid y los responsables de los territorios periféricos, pero también, requieren de hacer unas mejoras locales, que nos hagan más eficientes y solidarios con los que gestionan al mundo rural, principales afectados de dicha situación.

Está en nuestras manos mejorar la capacidad defensiva del sector primario, por ser este el mayor sufridor de la nueva situación. Los problemas internos de la UE, Mercosur, y entendamos que las disputas entre Trump y Macron, tienen que dar oxígeno en las economías de lo pequeño y singular, del ayer mirando para el mañana. Aprendamos la lección Canarias.

Si en dos potencias industriales del mundo el Vino y el agro son una referencia social que amarra los votos, aquí en un territorio aislado en las puertas del desierto sería necesario generar consciencia y desear que la sociedad Canaria tenga más sensibilidad con el campo y el Medio Ambiente. Una situación que lamentamos con la falta de compromiso social con nuestro agro y cultura.

sábado, 27 de julio de 2019

La Palma: ¿Problemas ambientales o sociales?

Leemos con preocupación un supuesto conflicto ambiental entre los responsables del cuidado del medioambiente: Seprona, agentes insulares de medioambiente, juzgados... por la supuesta ocupación de unos m2 por una de las explotaciones ganaderas más importantes del Norte de La Palma.

Hemos de tener presente que se ha declarado protegido un 50% de la superficie insular, con un planteamiento genérico... mapa de es, sin acuerdo, ni negociación con los agricultores y ganaderos, afectando en muchos casos usos tradicionales (agricultura, ganadería, corte...), propiedad privada entre otros sin amojonamiento y lo que es lo más importante sin partida presupuestaria por los responsables políticos, de acuerdo con la superficie supuestamente protegida, lo que hace unos años gestionaban miles de agricultores: leña, madera, carbón, ramas para el ganado, estiércol, horquetas agrícolas, etc... ahora se declara protegido... ¿de quién?

Hemos de buscar puentes que amorticen usos tradicionales con conservación, ya que hoy supone la mayor superficie forestal que ha tenido la isla en los últimos doscientos años... pasando los suelos de pastos y cultivo de más de 40.000 hectáreas años 1950, a unos pírricos 8.000 en estos momentos, doblándose la superficie forestal en dicho periodo en más de 30.000 hectáreas. Tenemos ejemplos de pinares, ahogando antiguos cultivos de almendros, higueras, vid, en el NW de la Isla, pinares que rodean núcleos de población en Fuencaliente o ahogan palmeras y tierras de pastos, tabaibas en Mirca, Velhoco, etc..., castaños compitiendo con laurisilva en Breña Alta, palomas rabiles bajando a la costa en el N de la Isla, que decir de Puntallana y Barlovento, zonas pobladas rodeadas de monte verde, zarzales... La actividad agroganadera es una actividad social y ambiental.

La granja en cuestión mantiene un cultivo de plátanos ecológicos de los más importantes de La Palma, plátanos que tienen mercado al Norte de Los Pirineos, mientras que los cultivos tradicionales se quedan en muchos casos para pica, un 15% en estos momentos, valga como referencia que dicha explotación genera más de 20 puestos de trabajo, limpia amplias superficies de monte haciendo prevención en la lucha contra los incendios forestales, siendo complementaria la actividad forestal, ganadera y agrícola.

Necesitamos tender puentes entre la administración, los campesinos y las autoridades; técnicos y políticos hemos de establecer criterios de sostenibilidad contando con el ayer y el hoy, porque el mañana es parte de una cultura que en estos momentos parece olvidada, ignorada por un marco teórico, separado de la historia básica, para entender el hoy y el mañana.

Esto no es un problema de mapas de es con mediciones en centímetros o metros cuadrados, los problemas ambientales y sociales no los podemos separar, son un todo.

sábado, 13 de julio de 2019

Venezuela: del mundo saudí al somalí

Cuesta entender lo que ocurre en Venezuela, un país que tiene de todo y le falta lo básico: cabeza. También le falta ideal de pueblo, compromiso, enderezar el rumbo de la nave, "mirar para adentro" y vivir menos de espejismos.

Es un país que ha sido tan pobre, que ha tenido mucho dinero y poca cabeza, no han sembrado el petróleo, como bien planteaba Arturo Uslar Pietri.

Venezuela fue uno de los países fundadores de la OPEP. Los saudís crearon Aramco, la empresa con más beneficios del mundo (más de 18.000 millones de $ en 2018). Mientras, el petróleo de Venezuela es hoy en día un fracaso empresarial, han pasado en un corto periodo de tiempo de más de 3 millones de barriles diarios, a menos de 700.000 actualmente, siendo frecuentes los cortes de gas, incluso para el consumo interno. Gas que queman en las chimeneas de las refinerías.

Han maltratado el trabajo, a los equipos humanos responsables, no han creado cultura valores como el esfuerzo y la responsabilidad. Han roto con la cultura que crea riqueza, que hace país.

Hicieron de Venezuela un emporio en la producción agrícola, implicándose en nuevos cultivos, mejorando el campo, capitalizando la ganadería, mejorando las producciones de hortalizas y cereal a través de la mejora de semillas.

Los jóvenes con más inquietudes en el campo canario se fueron para aquel país, desde la emigración clandestina: más de 30 barcos con más de 3.500 isleños (Según Néstor Rodríguez Martin).

Veamos un caso en Barlovento: Del "Delfina Noya" 1950 (velero que protagonizó la emigración clandestina canaria) a los Rodeos en Julio de 2019.

El domingo pasado llegaron de Venezuela unos familiares, empujados por la crisis. Son venezolanos que habían establecido como modelo de vida el país bolivariano, sus sueños y todas sus ilusiones. Eran tan venezolanos como el araguaney, el hambre, la inseguridad, el desastre sanitario, las carencias de todo tipo, la CLAP (Comité local de alimentación y producción). Es increíble que en un país rico en suelos y agua se establezca una cartilla de racionamiento, como la que sufríamos aquí cuando los primeros canarios dejaron las islas huyendo del hambre. Más de 20 barcos pasaban hasta 80 días para llegar desde Canarias a Venezuela.

El "Delfina Noya" me marcó como niño, ya que partió para Venezuela del Norte La Palma, recuerdo ver como el velero se alejaba de la Costa entre el faro y la fajana, por el día y por la noche buscaba avituallamiento para el pasaje. La Guardia Civil buscaba a los supuestos pasajeros como si fueran delincuentes. Llevaban solo una muda de ropa en un saco, algo de gofio, higos pasados y algo más de alimentos para pasar el mal trago. Luego me enteré, ya tarde, que los propietarios del barco eran de Los Sauces y la Guardia Civil no les molestó. El "Delfina" llevó, -según Néstor Rodríguez-, 215 pasajeros, cobrando 5.000 pesetas a cada persona. A los 35 días, llegaron a Chirimena (Estado de Miranda, Venezuela). Rómulo Gallegos un intelectual y político republicano, no los molestó.

Racionamiento en Canarias y CLAP para el pueblo de Venezuela, atropellado por algo que llaman la Revolución bolivariana, que está a caballo entre el franquismo del racionamiento y la Camboya de Pol-Pot (dictador genocida camboyano), donde no miran para el surco, ya que creen que con los kalashnikovs solucionan todo.

Mientras, en Venezuela, los que pusieron su trabajo, sus sueños, en hacer un país próspero huyen, -ahora en avión-, maltratados por una sociedad cargada de farándulas, echando del país a un colectivo que cambió la piel del país bolivariano, pasando de 6.000.000 de personas que en los años 1950 vivían mayoritariamente en el mundo rural, a un país con más de 30.000.000 con autoabastecimiento en casi todo el campo, y producción de alimentos con un alto porcentaje en manos isleñas. Pueblos de Canarias, que tenían en Venezuela hasta un 20% de su población, y ahora llegan a los Rodeos derrotados por el país que habían puesto todo. No nos lo merecemos, señores chavistas, dignifiquemos en lo que podamos con dicho colectivo atropellado.

Algunas referencias de Venezuela:

- Salario 8.000 bolívares al día, un dólar equivale a un día de trabajo.

- Una arepa cuesta unos 8.000 bolívares.

- Una cerveza unos 7.000.

- Un kg de frijoles algo más que el salario del día.

- No hay semilla ni abonos químicos, que decir de los robos en el campo y la inseguridad ciudadana.

- Venezuela es ahora lo que llaman estado fallido, a lo que se une una dictadura que carece de las estructuras básicas de un país (seguridad, sanidad, educación, infraestructuras, alimentación, etc.).